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lunes, 27 de febrero de 2017

Brodas Bros

Antes de Brodas Bros




Espectáculo de baile y música en el Teatro de la Luz Philips de la Gran Vía. 
La música afecta al cerebro al  igual que el sexo, las drogas o el alcohol, así que vamos a dejar la respiración se altere, el ritmo cardíaco aumente, las pupilas se dilaten y las endorfinas se disparen con movimientos coordinados y con flow.


Después de Brodas Bros 



¿Habéis estado en festivales de música? Seguro que cuando hayáis ido, ha habido uno o dos grupos que no conocéis/ habéis escuchado demasiado, os acercáis por curiosidad hasta que empiece el siguiente grupo que os mola y veis el fanatismo alrededor vuestra. 
Al igual que cuando fui a ver cierto espectáculo de flamenco de cuyo nombre no quiero acordarme (fui por probar, yo qué sé) no me gustó nada, en este show de los Brodas Bros me he sentido rara, incómoda, desubicada. 

Los Brodas Bros derrochan energía, bailan muy bien y se nota que se lo pasan bien en el escenario, ¿entonces, por qué no me llega? ¿Por qué el resto del público es receptivo y yo no? ¿Por qué los gags de humor me hacen mirar a los lados y preguntarme de qué se ríe toda esta gente? ¿Por qué dicen que les gusta la improvisación cuando los bailes están absolutamente coreografiados? ¿Por qué he sufrido un gatillazo cuando tenía unas condiciones tan favorables?
Todo el mundo no va a estar equivocado menos yo, eso sería egocéntrico, pedante e irreal, la respuesta, que podría simplificarla y decir que 'porque te tocas por las noches' es mucho más simple:  'los gustos son como los culos, cada uno tiene el suyo'.


lunes, 26 de septiembre de 2016

Sing Street

Antes de Sing Street


Que me pongan las críticas en el cartel me hace sentir como Jack Nicholson en Mejor Imposible cuando camina por la calle evitando que le toque nadie. O como Neo esquivando las balas en Matrix. No, me pega más el papel de neurótica obsesiva-compulsiva. Esquivar a la gente por la calle mientras no piso las rayas de los baldosines del suelo. Oh sí, nena, ese es mi rollo.

¿Vosotros habéis leído algo? Yo he tratado de evitarlas para no ir muy condicionada. Aunque por supuesto, lo estoy. No quiero saber nada más pero me da buenas vibraciones. No quiero más adjetivos ni palabras bonitas que la definan sino descubrir por mí misma cómo es. Por que cuando cuentas algo sobre ti, quedas condicionado a tus propias etiquetas.

Después de Sing Street 


''Una de las mejores películas del año''

''Totalmente irresistible''

''Una de esas películas que te hacen sentir bien''

...

Y así podría seguir con todas las frases del cartel, firmándolas si hace falta.
 Cuando se te mete la BSO de una película después de haber visto The Beatles: Eight Days A Week, tiene que ser buena. Y graciosa. Y tierna. Y empática, llena de endorfinas que te hacen sentir de puta madre. La unión de cine y música, cuando se hace bien como en este caso, es absolutamente satisfactoria, te llena de vitalidad y te obliga a hacer las paces con el mundo. Aunque solo sea por un rato.



martes, 13 de septiembre de 2016

The Beatles: Eight Days A Week

Antes de The Beatles: Eight Days A Week


Documental de la archiconocida banda de música inglesa. Me declaro una melómana incurable aunque nunca me intereso por las personas que escriben o interpretan los temas. Cosas de la sociopatía, supongo.
 De nuevo, la Reportera Ocasional de Noticias O Algo (aka Ronoa) os ofrece su visión peculiar y juzgadora de todo tipo de películas, esta vez The Beatles: Eight Days A Week.



Después de The Beatles: Eight Days A Week
-¿Por qué Ronoa cruzó la calle? 
-Because the world is round it turns me on
Because the world is round...aaaaaahhhhhh

Documental tremendamente entretenido y dinámico, en el que las confesiones íntimas y la historia oculta del grupo conviven con la histeria colectiva de los fans, los testimonios históricos, entrevistas personales y por supuesto, actuaciones en el escenario.

No es un producto concebido solo para fans, es historia viva de la música, para todo aquel que se denomine a sí mismo menólano o cinéfilo. Emociones histéricas que contagian su pasión convulsa. Una inyección de endorfinas auditivas al salir del cine. The Beatles tomarán tu cerebro y tocarán para ti durante horas.

Y mientras escribo estas palabras no puedo evitar escribirlas con música, la banda sonora de The Beatles, que me van a acompañar en bucle durante unos cuantos días. Oh yeah, I'll tell you something I think you'll understand...